Cuatro pasos. Claro y automático.
Tú dices qué necesitas
Tres datos. Eso es todo lo que necesitamos para calcular tu prioridad y asignarte un turno.
- Hora de salida
- Nivel de carga deseado
Quien sale antes, tiene prioridad
Mientras más cerca estés de tu hora de salida y más carga necesites, más alta es tu prioridad. Alguien que sale en 1 hora tiene más urgencia que alguien que sale en 4, aunque el segundo haya pedido turno antes.
Puntaje 0–100, comparativo
En cada corte, todas las solicitudes se ranquean por puntaje. El sistema compara solicitudes entre sí, no asigna por orden de llegada.
Confirmación y carga
Recibes tu turno asignado. Llegas, conectas, cargas, desconectas. El cargador reporta los kWh entregados. Te cobramos exactamente eso a tu tarjeta registrada.
- Notificación de turno asignado
- Cargas en tu ventana
- Cobro automático por kWh real
Tres momentos del día. Reglas predecibles.
Un “corte” es el momento exacto en que el sistema se detiene, evalúa todas las solicitudes acumuladas y asigna los turnos disponibles. En lugar de asignar al primero que llegue, el sistema espera a tener toda la información y decide con criterios claros. Sin este mecanismo, quien madruga más siempre ganaría sin importar quién lo necesita más.
Tu lista de quejas se vuelve cero.
Tablero en tiempo real
Consulta en cualquier momento el consumo por residente, sesiones activas y kWh entregados. Exporta reportes cuando los necesites.
Sin manejar dinero
Vexi cobra directo a la tarjeta del residente. La administración no maneja cobros, ni reembolsos, ni mora.
Cero mediación de conflictos
Las reglas son del sistema, no tuyas. Si un residente reclama, el puntaje se lo explica.
Bloqueo automático por mora
Si un residente no paga a tiempo, se bloquea del sistema. Sin que tú tengas que hacer nada.
Control de capacidad
Vexi nunca pasa de la capacidad eléctrica que tu edificio puede entregar. Sin tableros sobrecargados.
Compraste un carro eléctrico. Mereces poder cargarlo en casa.
En la mayoría de edificios sin gestión, tener carro eléctrico es una apuesta. Sin Vexi, quien madruga gana. Con Vexi, el sistema garantiza que cada residente con carro eléctrico tenga acceso justo a los cargadores.
- Visibilidad total: sabes tu prioridad, tu lugar en la lista y tu historial de carga
- Niveles 🔋 / 🔋🔋 / 🔋🔋🔋 simples — solo dices cuánto necesitas
- Turnos asignados por puntaje justo, no por orden de llegada
- Pago automático con tu tarjeta, recibo digital
- Notificaciones de turno asignado, próximo a iniciar y final
Reglas claras. Iguales para todos.
Si alguien no respeta su turno, el sistema lo registra y reduce su prioridad automáticamente. La administración no interviene — las reglas son del sistema.
- ·Tienes 10 minutos de gracia al inicio
- ·Si no apareces, pierdes el turno
- ·Tu puntaje de prioridad baja durante 7 días
- ·0–10 min de retraso: sin consecuencia
- ·10–30 min: advertencia registrada
- ·Más de 30 min: tu puntaje baja durante 7 días
Precio claro. Sin sorpresas.
El residente paga una suscripción mensual fija que da acceso a cargar en cualquier cargador Vexi — en tu edificio o en la red pública. Además, paga los kWh que consume a la tarifa del operador de carga. La administración no maneja ninguno de esos cobros.
Suscripción + kWh consumido
- Suscripción mensual fija: acceso a toda la red Vexi
- kWh según la tarifa del operador de carga — la conoces antes de conectar
- Cobro automático a tu tarjeta al cierre del mes
- Recibo digital con detalle de sesiones y kWh
Sin costo para el edificio
- Instalación: cotización según cargadores y capacidad
- Operación del sistema incluida en la tarifa al residente
- Tablero en tiempo real y exportación de reportes
- Soporte técnico remoto 24/7
- Bloqueo automático de residentes con pagos vencidos
Sabes exactamente por qué te toca.
Vexi te muestra en tiempo real por qué te asignaron o no un turno. Ves tu puntaje de prioridad, tu posición en la lista de asignación de esa noche y cuánto has cargado esta semana. Si conectas y desconectas a tiempo, tu puntaje sube. Si no apareces a tu turno, baja — y lo puedes ver.
Las reglas son las mismas para todos. Nadie puede pedirle un favor al sistema.